¿Es lo mismo la alergia al trigo y la enfermedad celiaca?

Es común que de manera errónea se confundan estas dos enfermedades que tienen mecanismos patológicos y manifestaciones clínicas muy diferentes entre sí. 

La enfermedad celíaca (también conocida como celiaquía, enteropatía sensible al gluten o sprue), es una enfermedad crónica autoinmune, que se caracteriza por mala absorción de nutrientes (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas) como consecuencia del daño inflamatorio de la mucosa del intestino delgado, que se gatilla al ingerir el gluten de los alimentos, en individuos genéticamente predispuestos. 

La autoinmunidad se produce por anticuerpos del tipo inmunoglobulina A e inmunoglobulina G (IgA, IgG). Se presenta en el 1% de la población mundial y se puede presentar en cualquier etapa de la vida, desde que se inicia la exposición al gluten y se suele asociar con otras enfermedades autoinmunes como la Diabetes tipo 1, tiroiditis autoinmune, entre otras.  

El único tratamiento es una dieta libre de gluten, de forma estricta y para toda la vida. El gluten se encuentra presente en cereales como el trigo, la espelta, el centeno, la cebada, la sémola de trigo, la harina de escanda y la avena. Además, el paciente debe poner especial cuidado con el llamado “Gluten Oculto” en los alimentos procesados, y la “Contaminación Cruzada”, ya sea industrial o doméstica.  

Por otra parte, la alergia al trigo es una enfermedad inmune que se caracteriza por una respuesta inadecuada del organismo ante la exposición a las proteínas del trigo. Se produce inmunoglobulina de tipo E (IgE) que reconoce como extraño y peligroso a las proteínas del trigo y tras el contacto con estas, se desencadena una reacción rápida e intensa en nuestro organismo con síntomas de alergia como: vómitos, dolor abdominal, diarrea, sangrado digestivo asma, tos, laringitis, rinitis, conjuntivitis, urticaria, edema o inflamación, dermatitis atópica, reacciones de anafilaxia. 

Se presenta en una proporción baja de la población mundial y puede desarrollarse a cualquier edad: desde el lactante hasta el adulto y suele asociarse con la actividad física (anafilaxia inducida por ejercicio dependiente del trigo). 

El tratamiento consiste en eliminar por completo las proteínas del trigo; la persona con alergias no soporta trazas, que pueden estar contenidas en productos ajenos a la alimentación.  

Alergia a las proteínas del huevo

El huevo siempre ha estado presente en la canasta básica del ser humano y eso es porque se trata de un producto que tiene muchas virtudes en una presentación tan pequeña. A nivel mundial, México ocupa el primer lugar en su consumo. Puede encontrarse huevo o sus proteínas en productos de pastelería, pan, pastas, patés, embutidos, sucedáneos de huevo, caramelos, helados, cremas, flanes, quesos, gelatinas, consomés, sopas, algunas margarinas y salsas.