Alergia a las proteínas del huevo

El huevo siempre ha estado presente en la canasta básica del ser humano y eso es porque se trata de un producto que tiene muchas virtudes en una presentación tan pequeña. A nivel mundial, México ocupa el primer lugar en su consumo. Puede encontrarse huevo o sus proteínas en productos de pastelería, pan, pastas, patés, embutidos, sucedáneos de huevo, caramelos, helados, cremas, flanes, quesos, gelatinas, consomés, sopas, algunas margarinas y salsas.

La introducción pautada de este alimento hace que las manifestaciones clínicas de esta alergia y su frecuencia de aparición sea máxima entre los 6 y los 12 meses de vida. La alergia al huevo se presenta cuando el cuerpo lo considera erróneamente como dañino e inicia una respuesta
inmunitaria en defensa con la producción de anticuerpos, la inmunoglobulina E, dirigida contra el huevo.

Prevalencia
El huevo es la causa más frecuente de alergia alimentaria en los niños. Suele aparecer antes de los dos años de vida y desaparece en los primeros 6 años. La prevalencia estimada de la alergia al huevo según diversas fuentes varía entre 0.5 % y el 2 % de la población infantil en México, aunque la sensibilización según pruebas cutáneas y de laboratorio puede alcanzar el 5%. En general la población más afectada son los menores de 5 años.

Síntomas
Los síntomas más frecuentes pueden ser reacciones cutáneas (como urticaria) seguidos de
síntomas gastrointestinales agudos (diarrea, dolor abdominal) y respiratorios (rinitis, asma), e
incluso en los casos más graves anafilaxia. Tanto las proteínas de la clara como de la yema
pueden actuar como alérgenos y los pacientes pueden toleran la yema cocida, y sin embargo
reaccionar a la ingesta de la clara y viceversa.

Diagnóstico
El diagnóstico precisa de una historia clínica compatible que debe ser realizada por el alergólogo, la demostración de sensibilización al huevo mediante pruebas séricas o cutáneas y una prueba de provocación oral controlada, que será confirmatoria. Los alérgicos al huevo reaccionan por lo general a la clara la cual contiene los siguientes alérgenos: ovomucoide, ovoalbúmina (la más común), ovotransferrina o conalbumina, ovomucina y lisozima. En la yema se encuentran gránulos, livetinas y lipoproteínas de baja densidad.

Tratamiento
El único tratamiento actual de la alergia al huevo es evitar su ingesta y los alimentos que lo
contienen mediante una dieta de exclusión estricta. Las proteínas del huevo deben aparecer en las etiquetas de los alimentos como: Albúmina, coagulante, emulsificante, globulina, lecitina,
livetina, lisozima, ovoalbúmina, ovomucina, ovomucoide, ovovitelina, vitelina (luteína,
pigmento amarillo).

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