Efectos psicológicos de la pandemia por COVID-19

La pandemia en la cual nos encontramos después de más de un año, ocasionada por el coronavirus COVID-19 ha propiciado cambios en los hábitos y conductas sociales, en la manera de interactuar, en el estilo de vida de las personas y también ha provocado consecuencias psicológicas en la población. 

Con una gran parte del mundo en cuarentena, los niveles de ansiedad han comenzado a aumentar, lo que lleva a los pacientes a identificar y, en algunos casos, buscar atención médica por síntomas que de otro modo no hubieran causado preocupación. Otras reacciones psicológicas que han aparecido en este tiempo incluyen angustia emocional, conductas de mala adaptación y respuestas defensivas. Las personas que tienen una mayor susceptibilidad a los problemas psicológicos son particularmente vulnerables. 

¿Qué ocurre en los pacientes con enfermedades alérgicas de base? 

Las interacciones entre los trastornos psiquiátricos e inflamatorios relacionados con las alergias, como la depresión, la ansiedad, el trastorno bipolar y la esquizofrenia, ya habían sido documentados previamente a esta pandemia en la población alérgica. Más específicamente, el asma, la rinitis o la dermatitis atópica y la combinación de las tres enfermedades alérgicas se han asociado con un mayor riesgo de trastornos psiquiátricos.  

Se ha observado una mayor incidencia de enfermedades alérgicas en pacientes con trastorno por estrés postraumático y se ha sugerido que la activación inmunitaria contribuye al estado clínico. 

En un estudio realizado en nuestro Centro Regional de Alergia e Inmunología Clínica, se observó que durante este período de cuarentena por COVID-19, el impacto psicológico en los pacientes con enfermedades alérgicas fue mayor en comparación con los individuos sin alergia. Al utilizar diferentes escalas realizadas en el centro se encontró que los pacientes alérgicos tenían un mayor riesgo de síntomas depresivos.

¿Cuál es el papel del alergólogo en estos tiempos? 

Como especialistas en el campo de la alergia, es imperativo que reconozcamos la carga psicológica que la pandemia tiene sobre nuestros pacientes, que puede ser un factor limitante para superar la crisis. Concluimos que las consecuencias psicológicas como la depresión, la ansiedad y el trastorno por estrés postraumático están presentes durante la pandemia de COVID-19 y causan un impacto en las personas con enfermedades alérgicas que pueden persistir incluso al término de la pandemia.  

Si reconocemos este impacto y cómo afecta a las personas durante la pandemia, estaremos en mejores condiciones de implementar intervenciones, dar seguimiento y contribuir al bienestar total de nuestros pacientes. 

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